Volume 2, Number 6 (August 2012) | Research

Discovering ancient environments

By Hannah Riegel

Historia en Español

research06.jpgHannah Riegel at the Panama Canal. © Photo by Hector Zamora.

When I first found out that I would be interning in Panama for the summer, I went through three stages: shock, disbelief and incredible excitement. I couldn’t believe I was about to have the chance of a century working on the Panama Canal. Being a geology undergraduate at Appalachian State University, I was thrilled with the idea of being in the field for three months. Although I do not have a strong paleontology background, I was ready to learn about everything PCP PIRE had to offer.

Right away, we were out on the canal, digging for fossils. Almost immediately, I began to wonder about what kind of environment the animals we found lived in. I had read some papers before coming about the different theories of the formation of the isthmus and I was intrigued with the possibilities. Most of our sites lie within the upper Cucaracha Formation, which is about 18 million years old. Previous research places this section in a deltaic environment, but our supervisor, Aaron Wood, speculated that it might actually be a freshwater system. So began my interest in the paleosols of the Cucaracha. Paleosols are essentially ancient soil deposits that have been buried. I had only ever heard about paleosols in a sedimentology class, but the repeating layers at one of our sites, Centenario 2, were intriguing and I knew they could help us figure out the paleoenvironment.

So I began to read, and after that, I read some more. I took notes on everything I thought would be important, and them some after that.

Finally, I took my findings to the field and extensively went through each of the paleosol sections at Centenario 2. I compared color, acidity, mineral precipitates, mottling and grain size to my notes. After a couple of days of putting my results together, I concluded that most of the Centenario 2 section was actually a fresh water river system, most likely a braided stream in a lowland dry woodland or forest. The ancient soil deposits ranged from a swampy wetland to distal floodplains. In most of the soils, I could see a sequence of where the river was moving. In the lower section, the paleosols were deposited first on a proximal floodplain, then, as the river moved, the facies changed to a wetland with poor drainage. These wetlands then changed to a swamp, and then back to a wetland. The upper layers show the river moving laterally across the flood plain, from proximal to distal locations.

It was incredibly exciting to be able to picture this ancient environment right in front of me. We had, in fact, figured out that this environment was not brackish, but a freshwater fluvial system. This project is the first research I have ever been heavily involved in. It was thrilling to see how my findings and the findings of my other teammates were beginning to fit together. It was just like telling a story of what had happened at this site. Before coming to Panama, my only practice with geology had been in the classroom and short fieldtrips. When I started seeing things I had learned about in the field, it was a fantastic feeling. Being a part of PCP PIRE has expanded my horizons indefinitely and I am incredibly thankful to be a part of this experience.

Historia en Español

Descubriendo ambientes antiguos

Por Hannah Riegel

research06.jpgHannah Riegel en el Canal de Panamá. © Foto por Héctor Zamora.

Cuando me enteré que iba a hacer una pasantía en Panamá durante el verano, pasé por tres fases: shock, incredulidad y una emoción increíble. No podía creer que estaba a punto de tener la posibilidad del siglo de trabajar en el Canal de Panamá. Al ser una estudiante de pregrado en geología de la Universidad Estatal de los Apalaches, estaba muy entusiasmada con la idea de estar en el campo durante tres meses. A pesar de que no tenía una base fuerte de paleontología, estaba dispuesta a aprender sobre todo lo que el PCP-PIRE tenía que ofrecer.

Rápidamente fuimos al canal a buscar fósiles. Casi inmediatamente empecé a pensar sobre los tipos de ambientes en que vivían los animales que había encontrado. Antes de venir había leído algunos artículos sobre las diferentes teorías de la formación del istmo y estaba intrigada con las posibilidades. La mayoría de nuestros sitios están en la formación Cucaracha superior, la cual tiene aproximadamente 18 millones de años. Investigaciones previas ubican esta sección en un ambiente deltaico, pero nuestro supervisor Aaron Wood, especuló que podría ser un sistema de agua dulce. Así empezó entonces mi interés en los paleosuelos del Cucaracha. Los paleosuelos son esencialmente depósitos de suelos antiguos que han sido enterrados. Solo había escuchado de los paleosuelos en una clase de sedimentología, pero las capas repetidas en uno de nuestros sitios, Centenario 2, eran curiosas y supe que podían ayudarme a entender el paleombiente.

Entonces empecé a leer y luego de eso leí más. Tome notas sobre todo lo que pensé que sería importante. Finalmente llevé lo que encontré al campo y fui extensivamente sobre cada sección de paleosuelo en Centenario 2. Comparé el color, la acidez, precipitados de minerales, moteado y tamaño del grano con mis notas. Luego de un par de días de reunir mis resultados, concluí que en realidad era un sistema de agua dulce, más probablemente corrientes imbricadas en un bosque seco de tierras bajas o un bosque.

Los depósitos antiguos de suelo variaron desde un humedal pantanoso a llanuras de inundación distales. En la mayoría de los suelos, pude ver una secuencia donde el río se estaba moviendo. En la sección inferior, los paleosuelos fueron depositados por primera vez en una llanura de inundación proximal. Luego cuando el río se movió, las facies cambiaron a una zona húmeda con drenaje pobre. Estos humedales luego cambiaron a un pantano y luego de vuelta a un humedal. Las capas superiores muestran que el río se desplaza lateralmente, a través de la llanura de inundación, de lugares proximales a distales.

Fue muy emocionante poder imaginar ese ambiente antiguo justo en frente de mí. Teníamos, como habíamos pensado, que este ambiente no era salobre sino un sistema de agua dulce fluvial. Este proyecto es la primera investigación en la que he estado involucrada de lleno. Fue emocionante ver cómo mis hallazgos y las conclusiones de mis otros compañeros de equipo estaban empezando a encajar. Era como contar una historia de lo ocurrido en este sitio. Antes de llegar a Panamá, mi única práctica con la geología había sido en el salón de clases y salidas de campo cortas. Cuando empecé a ver cosas que había aprendido en el campo, fue una sensación fantástica. Ser parte del PCP-PIRE ha ampliado mis horizontes indefinidamente y estoy muy agradecida de ser parte de esta experiencia.

Back to eNewsletters

Sign-up to receive PCP PIRE news